El azul que nadie veía
Homero llamaba al mar 'color de vino' y al cielo 'de bronce'. En muchas lenguas antiguas la palabra para 'azul' aparece tardísimo.
No es que no vieran el color: sin una palabra para nombrarlo, casi no lo distinguían.
Homero llamaba al mar 'color de vino' y al cielo 'de bronce'. En muchas lenguas antiguas la palabra para 'azul' aparece tardísimo.
No es que no vieran el color: sin una palabra para nombrarlo, casi no lo distinguían.